Teresa de Portugal o Teresa de León "La Reina monja" nace en Coímbra, Portugal el 4 de octubre de 1176 y muere en Lorvão, Portugal el 18 de junio de 1250; infanta portuguesa; reina consorte de León; en 1705 es beatificada por el Papa Clemente XI; su festividad se celebra el 17 de junio.
Hija del rey Sancho I de Portugal "el Poblador" y de Dulce de Aragón. Hermana de las beatas Mafalda y Sancha.
Fue educada en la corte de su padre, tanto en las disciplinas cortesanas, como en los valores cristianos, por una institutriz que era religiosa terciaria, cuyas enseñanzas dejaron honda huella en su persona.
En 1191 contrajo matrimonio con su primo hermano Alfonso IX de León, con quién tiene 3 hijos (Sancha, Fernando y Dulce de Portugal).
En 1196 y 5 años casados, el Papa Celestino III anula su matrimonio por por razones de parentesco, pues ambos contrayentes eran nietos de los reyes de Portugal Alfonso y Mafalda, sin embargo, reconocen la legitimidad de los 3 hijos y la de Fernando como heredero de la corona de León.
Regresó a Portugal, llevando consigo a la pequeña Dulce en sus brazos, mientras que los dos mayores quedan con su padre en León. Conservó algunos territorios en el Reino de León, entre ellos un palacio en El Bierzo y una renta vitalicia asignada por Alfonso IX.
Su exesposo Alfonso IX tuvo una relación amorosa, que duró unos dos años, con Inés Íñiguez de Mendoza (hija de Íñigo López de Mendoza y de María García).
En 1197 en la Iglesia de Santa María de Valladolid, su exesposo Alfonso IX se casa con la infanta Berenguela de Castilla (hija del rey Alfonso VIII y de la reina Leonor Plantagenet). Este segundo matrimonio también fue anulado por endogamia.
Vivió el resto de su vida en el Monasterio de Lorvão. Despidió a los monjes, restauró y amplió el monasterio y en el lugar que habían ocupado los monjes trajo religiosas de la Orden del Cister. Ella tomaba parte activa en muchos actos del monasterio y aunque estaba decidida a no volver a casarse, a pesar de las presiones de su padre, a quien no estaba dispuesta a volver a obedecer, no quiso de momento comprometerse con votos, para tener la libertad de poder salir para administrar sus propiedades.
En 1198 falleció su madre.
Su exesposo Alfonso IX tuvo una larga relación con Estefanía Pérez de Faiam.
Su exesposo se relacionó con la noble portuguesa Aldonza Martínez de Silva (hija de Martín Gómez de Silva, señor de Silva y de Urraca Rodríguez).
El 26 de marzo de 1211 falleció su padre Sancho I.
Según las disposiciones testamentarias de su padre Sancho I, Teresa debería recibir el Castillo de Montemor-o-Velho, con el resto del término del pueblo, y todas las rentas allí producidas, pudiendo usar el título de Reina como dama de ese mismo castillo. Sancha de Portugal debería recibir el Castillo de Alenquer, como el resto del territorio, y todos los rendimientos allí producidos, pudiendo usar el título de reina en cuanto señora de ese mismo castillo. Mafalda tenía que recibir el astillo de Seia y la porción restante del término municipal así como todas las rentas que ahí se producían, además, se le concedía el derecho a utilizar el título de reina.
El 25 de marzo de 1223 falleció su hermano Alfonso II de Portugal.
La relación más duradera de su exesposo Alfonso IX fue con Teresa Gil de Soverosa (hija de Gil Vázquez de Soverosa y de María Aires de Fornelos).
El 12 de marzo de 1229 falleció su hermana Sancha de Portugal. Su cuerpo fue depositado en el Monasterio de Lorvão, que era gobernado por su hermana Teresa.
El 24 de septiembre de 1230 en Sarría, falleció su exesposo Alfonso IX, cuando realizaba una peregrinación a Santiago de Compostela.
La animadversión de su exesposo Alfonso IX hacia los castellanos le llevó a dejar el reino en manos de Sancha y Dulce, en lugar de las de su primogénito (habido en su segundo matrimonio); Berenguela la madre de Fernando negoció con Teresa de Portugal la entrega de una pensión vitalicia a Sancha y Dulce a cambio de sus derechos y Fernando que había amenazado a sus hermanastras con atacar el reino si no se cumplían sus exigencia, sucedió a su padre como rey de León, uniendo ambas coronas con la llamada Concordia de Benavente.
Después sus hijas acompañaron a su madre, haciéndose monjas.
Cuando falleció su hermana Sancha, fundadora del Monasterio de Celias, ella acude por la noche a escondidas para llevarse el cadáver de su hermana, que estaba expuesta en el coro y sepultarla en Louvao.
La última de sus apariciones públicas fue dos o tres años más tarde, cuando la viuda del recién fallecido Alfonso IX, la reclama para que la ayude a pacificar las disputas habidas entre sus respectivos hijos por la sucesión del trono de León. Gracias a Teresa llegaron a un acuerdo y se restableció la paz en la familia.
Al regresar a Portugal, decidió profesar como religiosa del Cister en el Monasterio de Louvao.
Falleció a los 74 años de edad. Fue enterrada junto a la tumba donde habían enterrado a su hermana Sancha.
El 1 de mayo de 1256 falleció su hermana Mafalda de Portugal.
El 20 de mayo de 1705 mediante la bula Sollicitudo Pastoralis Offici es beatificada, junto con su hermana Sancha, por el Papa Clemente XI. 88 años después es beatificada también su hermana Mafalda. Antes de la reforma del martirologio se celebraba conjuntamente la fiesta de ambas hermanas.