domingo, 5 de abril de 2026

Clotilde de Vaux (1815-1846)

Charlotte Clotilde Josephine Marie conocida como Clotilde de Vaux nace en París, Francia el 3 de abril de 1815 y muere de tuberculosis en París, Francia el 5 de abril de 1846; filósofa e intelectual francesa; sacerdotisa del culto positivista; musa del filósofo francés Auguste Comte.


Hija del capitán de infantería de la Grande Armée de Napoleón Simon Marie y de Henriette Josephine de Ficquelmont.  Hermana de  Maximiliano y de León Marie.  

Pasó su infancia en Méru.  Fue educada en la Maison d'éducation de la Légion d'honneur.  

En 1835 contrajo matrimonio de conveniencia con Amédée de Vaux, que ayudaba a su padre en su oficina de recaudador de impuestos en Méru, pero su marido resultó ser un granuja.  Después de contraer enormes deudas de juego, la dejó y huyó a Bélgica.  

Según el Código Civil de la época, las mujeres no podían volver a casarse sin estar previamente divorciadas y, como no se había dictado divorcio, a Clotilde se le prohibió hacerlo.  

Regresó a París, primero viviendo con sus padres antes de mudarse a su propio lugar en la Rue Payenne de Marais.  

Su tio Karl Ludwig von Ficquelmont, ministro-presidente del Imperio austríaco, le concedió un subsidio de vivienda.  

Decidió comenzar la carrera de escritora y escribió cuentos para revistas literarias.  

En octubre de 1844 al visitar a su hermano, Clotilde conoció a uno de los profesores de su Politécnica, el filósofo Auguste Comte.  

La primera carta conocida de Comte a Clotilde está fechada el 30 de abril de 1845 y desde ese día quedó muy claro que estaba enamorado de ella, amor que Clotilde, ferviente católica, rechazaba con firmeza.  No obstante, accedió a seguir con su correspondencia y el amor apasionado de Comte siguió creciendo hasta que Clotilde murió repentinamente de tuberculosis.  

Su relación inspiró a Comte en el desarrollo de su obra "La religión de la humanidad".

Lionel Royer realiza el cuadro  "Auguste Comte confinado en su apartamento en el 10 de la Rue Monsieur-le-Prince, rodeado de sus tres ángeles:  Clotilde de Vaux, su gran amor, Sophie Bliaux, su criada e hija adoptiva, y Rosalie Boyer, su madre.


De luto por la muerte de Clotilde, Auguste Comte se dedicó a reorganizar su anterior sistema filosófico en una nueva religión secular positivista:  la Iglesia Positivista o Religión de la Humanidad.  


Fue enterrada en la 1ª División del Cementerio Père Lachaise en París.  

En 1902 en la Plaza de la Sorbona, se develo el Monumento a Auguste Comte, diseñado por Jean-Antoine Injalbert.  En el centro, se encuentra el busto del filósofo; a la izquierda, Clotilde de Vaux como "Virgen con el Niño"; a la derecha, el saber proletario.   Con la frase "Trabajo, Familia, Humanidad".


En 1978 se inaugura una calle con su nombre en el Distrito 11° de París.  Comienza en el Boulevard Beaumarchais, y termina en la Rue Amelot.  


En 1990 se devela el busto de Clotilde de Vaux, esculpido por el artista brasileño Décio Villarès.   

El 22 de octubre de 2020 en la Chapelle de l'Humanité, se presenta la primera parte de la correspondencia entre Auguste Comte y Clotilde de Vaux.










sábado, 4 de abril de 2026

Papa Formoso ¿?-896

Formoso nace en Ostia en ¿? y muere en Roma el 4 de abril de 896; cardenal-obispo de Porto; Papa Nº 111 de la Iglesia Católica (19 de septiembre de 891-4 de abril de 896); corona emperador del Sacro Imperio Romano Germánico a Arnulfo de Baviera; tras esta coronación se enfrentó al entonces papa Juan VIII, que apoyaba a Carlos II el Calvo, lo que le valió ser expulsado de su diócesis y la excomunión; la que sería levantada, en 883, al acceder al papado Marino I, siendo restituido en su sede de Porto.


En 864 el Papa Nicolás I lo nombra cardenal-obispo de Porto.

En 866 cuando el príncipe búlgaro Borgoris envió una embajada a Roma, para plantear una serie de cuestiones para que el papa tomara decisiones, el Papa Nicolás I nombró a Formoso y al obispo Pablo de Populonia como sus legados a Bulgaria.

Formoso lo hizo tan bien en Bulgaria que el rey no quiso que nombrara como arzobispo de Bulgaria a nadie sino a él, aunque el papa no accedió porque los cánones prohibían a un obispo abandonar su propia sede para hacerse con el gobierno de otra, y Formoso volvió a Roma. 

El príncipe Borgoris renovó su petición al Papa Adriano II, sucesor de Nicolás I pero tampoco obtuvo éxito. 

En 869 el Papa Adriano II envió a Formoso con otro obispo a Francia para asistir a los obispos locales en la solución de los conflictos entre el rey Lotario II y su esposa Teutberga.  

El 8 de agosto de 869 en Piacenza, falleció el  rey Lotario II.     Su  muerte dejó la misión sin objeto, sin embargo surgieron dificultades nuevas entre los gobernadores carolingios y Formoso, junto con el obispo Gauderico de Velletri, fue enviado a Trento en 872, donde la emperatriz Engelberga y Luis el Germánico discutían la cuestión de la sucesión, puesto que Luis II no tenía heredero varón.

En 872 falleció el Papa Adriano II.   Ese año, Formoso había sido candidato al papado y probablemente su sucesor Juan VIII le vería como oponente. 

En 875 falleció Luis el Germánico.  El Papa Juan VIII volvió a confiar en Formoso, y con otros obispos lo envió a Francia, para llevar la invitación al rey Carlos el Calvo, para que viniera a Roma a recibir la corona imperial de manos del pontífice.  Carlos obedeció a la llamada.   

En la Navidad de 875 fue coronado emperador y antes de volver a Francia, nombró a los duques Lamberto y Guido de Espoleto para que asistieran al pontífice contra los sarracenos. En 871 estos nobles habían sido privados de sus dignidades por conspirar contra Luis II, pero fueron rehabilitados por Carlos.    

En el entorno del pontífice había muchos que no aprobaban la coronación de Carlos, favoreciendo a la emperatriz viuda y a Luis el Germánico.  Temiendo represalias, estos oponentes políticos del papa dejaron Roma secretamente buscando refugio en otros sitios.    El cardenal Formoso estaba entre los fugitivos que temía el furor del papa aunque no sabía cuando había incurrido en su ira.     Por el hecho de que Formoso había sido enviado como embajador a Carlos y ahora dirigía su huida al abad Hugo en Tours, debe inferirse que no estaba totalmente opuesto a la coronación de Carlos.

Con la huída de Formoso y otros funcionarios papales, Juan VIII reunió un sínodo el 19 de abril de 876 en el que ordenó a los fugitivos que volvieran a Roma y como rehusaron obedecer fueron condenados por un segundo sínodo el 30 de junio.    Y contra Formoso, si no volvía, sentencia de excomunión y deposición, pronunciados en el primer sínodo, con los cargos de, impelido por la ambición,había aspirado al arzobispado de Bulgaria y a la silla de Pedro, se había opuesto al emperador y había abandonado su diócesis sin permiso papal.   De esto se deduce que Juan le veía como un rival del que tenía graves sospechas.  El segundo sínodo, el del 30 de junio, añadió nuevas acusaciones contra Formoso (es decir:  que había expoliado los claustros de Roma y había celebrado los divinos oficios a pesar del entredicho, había conspirado con ciertos hombres y mujeres inicuos, para destruir la sede papal) lo que le excluía de las filas del clero.  Tales acusaciones contra un hombre que era religioso, moral, ascético e intelectual sólo pueden entenderse en la animosidad partidista.   

La condena a Formoso y a los otros le fue comunicada al emperador y al sínodo de Pontion en julio de 878, año en que el mismo Juan VIII fue a Francia.  Formoso se presentó en persona, pero su deposición fue confirmada en el Sínodo de Troyes, de cuyas Actas, de dudosa autenticidad, se quitó la sentencia de excomunión contra Formoso, una vez que juró que nunca volvería a Roma o ejercería sus funciones sacerdotales.

Los años siguientes, Formoso los pasó en Sens.  En 882 falleció el Papa Juan VIII.  El sucesor de Juan VIII, el Papa Marino liberó a Formoso de su juramento, y lo llamó a Roma.  En 883 el Papa Marino lo restituyó a su diócesis de Porto.  Durante los cortos pontificados de Marino, Adriano III y Esteban V, no se sabe de Formoso.  

El 19 de septiembre de 891 es proclamado Papa Nº 111 de la Iglesia Católica (19 de septiembre de 891-4 de abril de 896).  

El mismo año de la muerte de Formoso, sube al trono pontificio Bonifacio VI con el apoyo de Lamberto de Spoleto, quien había vuelto a tomar el control de Roma al caer enfermo Arnulfo y verse obligado a abandonar Italia.  Lamberto, junto a su madre Agiltrude, impulsa la realización de un juicio contra el Papa difunto, que no había apoyado a la familia Spoleto en sus reivindicaciones políticas.    Bonifacio VI fue solo fue papa quince días.   

El Papa Esteban VI manda, nueve meses después de la muerte de Formoso, exhumar su cadáver para  someterlo a juicio por traición en un concilio que reunió a tal fin y que ha pasado a la historia como el Concilio cadavérico, Sínodo del terror o Sínodo del cadáver.  



En unas condiciones fáciles de imaginar, Formoso, hecho un manojo de nervios, piel y huesos, fue sentado ante un tribunal.  Como es difícil sentar a un muerto, le tuvieron que atar al sillón, para que no se escurriera.   Se inició un interrogatorio al cadáver, que, por supuesto, se negaba a responder.  Fue declarado culpable, e indigno servidor de la Iglesia.  Luego vino lo de despojarle de las vestiduras, del solideo y de todos los símbolos de su reinado.


En 1464 el cardenal Pietro Barbo al ser elegido Papa es disuadido de llevar el nombre de Formoso II para en su lugar llevar el de Pablo II.  











miércoles, 1 de abril de 2026

Eva de Jesús

Eugénie Marie Fenoglio conocida como Eva Lavallière o Eva de Jesús nace en Toulon, Francia el 1 de abril de 1866 y muere en Thuillières, Francia el 11 de julio de 1929; modista; cantante, bailarina y actriz de teatro; una de las mujeres más hermosas y admiradas de Francia; adicta al alcohol y al tabaco; fue amante de varios hombres; se convirtió en religiosa.


Hija de padre francés y madre italiana.  Miembro de una familia muy pobre.  

Quedó huérfana a temprana edad.  

Trabajaba como modista.  

Comenzó a usar la "Lavallière", un tipo de corbata elegante de moda, que terminaría identificándola.  

Un tío rico, en Niza, quiso adoptarla como hija y le pidió que fuera a vivir con él.  Pero frívola y superficial, antes de llegar a Niza pasó tres días de juergas en Montpellier sin avisar al pariente que la esperaba con ansia.  

Se fue con un caballero a París.  

Al pasar por una casa, vio un anuncio en cartel:  "Dicción, canto, danza", ante el profesor benevolente ella cantó una primera vez, y el hombre quedó extasiado:  "¡Qué bella voz!" clamó efusivo.  Lo que siguió fue sólo un curso ascensional y sin tropiezos hasta la fama, la gloria.  

Incluso la famosa Sarah Bernhardt la elogió, cuando no eran nada frecuentes los elogios de ella hacia ningún artista.  

Los reyes Eduardo VII y  Alfonso XIII y muchos más personalidades la admiraban.  

Su vida de pecado la hizo totalmente desdichada.  


Una noche en la que obtuvo uno de sus mayores triunfos en el teatro ante miles de espectadores, se sintió tan infeliz por no tener paz en el corazón, que se lanzó al río para suicidarse.  Afortunadamente alguien le salvó la vida y, cuando se confesó con un sacerdote, Cristo Jesús le devolvió la paz a su alma.  

Desaparecía por un tiempo.  No se sabía nada de ella.  

Otro día reaparecía y firmaba un contrato para realizar una ‘tournée' por América.  

Pero ella buscaba comprar un castillo solitario, en el cuál pudiera recogerse, y se decide por el de La Porcherie, que estaba bajo el cuidado del sacerdote Chasteigner, que administraba la propiedad de dos huérfanas.  

El Padre Chasteigner, no solo se ocupó de la venta del Castillo, sino que también cuidó del alma de Eva.  La felicidad que no encontró entre aplausos y pecados, la halló en un confesionario al sentirse perdonada por el Señor.  

Después de una vida vacía, se hizo católica en 1918 y se incorporó a la Orden Franciscana Seglar, tomando el nombre de Eva de Jesús.  

Se estableció en Lourdes, y allí vivió en una pensión de religiosas, asistiendo asiduamente a las ceremonias de la Basílica.  Ahora comulgaba diariamente.  

Luego compró una pequeña casa en Thuillières, que pintó de azul y blanco en honor a la Inmaculada Concepción de María.  Allí vivía de atender a los pobres, de las obras de caridad que tanto hacía, y de seguir su camino espiritual en el recogimiento.   

Un día el superior de los Padres Blancos le dijo que se encargue del centro de enfermeras que pensaban abrir en Túnez.  Partió para África, y allí dejó lo poco de energías vitales que le quedaban.  

A los 63 años de edad, murió en olor de santidad.






Juan XV o Juan XVI (¿?-996)

Juan XV o Juan XVI nace en Roma en ¿? y muere en Roma el 1 de abril de 996; Papa Nº 137 de la Iglesia católica (985-1 de abril de 996).


Después de que el Papa Juan XIV fuera depuesto por la fuerza, el antipapa Bonifacio VII usurpador del trono, reinó once meses y murió en julio de 985.  Entre el 6 de agosto y el 5 de septiembre de 985 es elegido y coronado Papa a un romano de nombre Juan.  

Algunos catálogos papales dan como el sucesor siguiente de Bonifacio a otro Juan, hijo de Roberto, que se supone reinó cuatro meses y fue situado por algunos historiadores en la lista de los Papas como Juan XV; aunque el citado Papa Juan nunca existió; el hecho de que estos historiadores lo incluyeran en su catálogo alteró la numeración de los Papas de nombre Juan, así el correcto Juan XV a menudo ha sido llamado Juan XVI.  

El 31 de enero de 993 en un sínodo celebrado en al Basílica romana de Letrán, se convirtió en el primer papa de la historia en emitir formalmente un decreto de canonización al elevar a los altares al obispo Ulrico de Augsburgo (nace en Kyburg, Suiza en 890 y muere en Augsburgo, Suiza el 4 de julio de 973).  

Durante su mandato, la dinastía Capeto sustituyó a la dinastía carolingia en la monarquía gala, instaurando un linaje que dominaría la escena francesa durante siglos y tendría un impacto duradero en la configuración política de la Europa occidental. 

En el 987 el arzobispo de Reims, Adalbero, intervino decisivamente a favor de Hugo Capeto, coronándolo rey frente a Carlos de Lorena (hermano del ya fallecido Lotario), cuyo linaje carolingio se deshilachaba ante la ausencia de herederos directos como Luis V.  Con ello, Hugo Capeto inauguraba una nueva era en la historia francesa, y la Iglesia se veía arrastrada a una redefinición de alianzas y rivalidades políticas que moldearían la región durante generaciones.

Casi al final de su pontificado tiene que huir a Toscana cuando el cónsul Crescencio II aprovechó su impopularidad para expulsarlo.  

En  el exilio pidió ayuda al emperador Otón III a cambio de la coronación imperial.  

A la muerte de Juan XV los romanos enviaron una diputación al emperador Otón III y le pidieron que nombrara al que querría que ellos eligieran, entonces les dio el nombre de su capellán y pariente, Bruno (hijo del duque de Corintia y de Judith). 






viernes, 27 de marzo de 2026

Francisco Fernández de la Cueva (1619-1676)

Francisco Fernández de la Cueva y Enríquez de Cabrera nace en Barcelona, España en 1619 y muere en Madrid, España el 27 de marzo de 1676; noble y militar español; VIII duque de Alburquerque; IV Marqués de Cuellar; conde de Ledesma y de Huelma; capitán general de la Armada Real; 22º Virrey de la Nueva España (15 de agosto de 1653 - 16 de septiembre de 1660); virrey de Sicilia (1667-1670); Mayordomo mayor del rey Carlos II de España.


Hijo primogénito del VII duque de Alburquerque. Francisco Fernández de la Cueva y de su tercera esposa, Ana Enríquez de Colonna (descendiente del rey Alfonso XI).  Hermano mayor de Baltasar de la Cueva Enríquez (futuro virrey del Perú).  Abuelo del X duque de Alburquerque (futuro virrey de Nueva España).  Estaba emparentado con los virreyes de Nueva España marqués de Cerralvo y duque de Veragua.  

Su padre fue virrey de Cataluña y de Sicilia.  

Participó en las contiendas que la Corona sostenía en Francia y en los Países Bajos durante la Guerra de los Treinta Años.  

Alcanzó los grados de maese de campo, capitán general de Caballería de Milán y de los ejércitos de Flandes.  

Participó en la Batalla de Chatelet.  

El rey Felipe IV lo nombró gentilhombre de su cámara y lo llevó consigo en su viaje a Aragón.  

Entre 1640 y 1643 la pintora barroca Michaelina Wautier Charles Wautier realiza el retrato de Francisco Fernández de la Cueva. 


El 19 de mayo de 1643 antes de la Batalla de Rocroi, Francisco Fernández de la Cueva, duque de Alburquerque, inspiró a sus hombres  con una sola sencilla frase:

"Ahora es el momento de actuar como quienes somos"


El 12 de enero de 1645 en el Palacio Real de Madrid, contrajo matrimonio con Juana Francisca Díez de Armendáriz (dama de la reina Isabel de Borbón y, posteriormente, camarera mayor de las reinas María Luisa y Mariana de Neoburgo, esposas de Carlos II), con quien tiene a su única hija Rosalía Fernández de la Cueva.  

Su suegro, el marqués de Cadereyta había sido virrey de Nueva España entre 1635 y 1640.  

Su esposa heredó los títulos nobiliarios de sus padres.  

Fue ascendido a capitán general de las Galeras de España.  

La noche del 23 al 24 de noviembre de 1650 en aguas de Tortosa, el escuadrón de 6 galeras de Francisco Fernández de la Cueva atacó un convoy francés, venciendo a su escolta de 4 navíos y capturando todas las naves.  

En 1650 participó en el asedio de Barcelona, interceptando cuatro navíos franceses que llevaban quinientos infantes.  


El 8 de marzo de 1653 embarca en Sanlúcar de Barrameda, el 22º Virrey de la Nueva España, Francisco Fernández de la Cueva y Enríquez de Cabrera, duque de Alburquerque, marqués de Cuellar, conde de Ledesma y Huelma, con un importante séquito.  

El 9 de marzo de 1653 el rey Felipe IV de España lo nombró virrey de la Nueva España.  

A principios de julio de 1653 arribó al Puerto de Veracruz junto con su esposa  Juana Francisca Díez de Armendáriz, su hija Rosalía y un séquito de casi un centenar de servidores, entre ellos, su secretario Juan Coello.  

En San Cristóbal Ecatepec recibió el bastón de mando de manos de su antecesor, el conde de Alba de Liste.  

Pasó unos días de descanso en el Palacio de Chapultepec.  

El 15 de agosto de 1653 hizo su entrada solemne en Ciudad de México.  

El 16 de septiembre de 1653 el duque de Alburquerque, Francisco Hernández de la Cueva toma posesión como el 22º virrey de la Nueva España.  

Festejó con boato las bodas, nacimientos y otros eventos relacionados, especialmente, con la familia real.  

Puso en práctica una real orden en la que se le encomendaba que los militares y tribunales jurasen defender la Inmaculada Concepción de la Virgen María, eligiendo para este acto el Convento de San Francisco de México.  

Reforzó las defensas del Puerto de Veracruz, de San Juan de Ulúa y de la Armada de Barlovento previniendo un ataque de las fuerzas inglesas.  

Ordenó publicar bandos con severas penas para quienes entorpecieran el regular abasto de carnes, granos y otros productos.  

Emitió a la Corte informes negativos de algunos oidores de la Audiencia mexicana.  

Puso al cuidado del pulque al corregidor García Tello de Sandoval y prohibió que hubiera un número elevado de pulquerías; que se vendiera guarapo u otras bebidas y que los alguaciles, por propio beneficio, permitieran el comercio del pulque a otra gente que no fueran los indios.  

Ante la escasez de las rentas del Ayuntamiento, se hizo necesario imponer la tasa de un real por carga de pulque que entraba en esa ciudad, tolerando el virrey, incluso, el cobro que hacían los alcaldes mayores en sus municipios.  

En 1653 el pintor José Juárez realiza el primer retrato documentado de una virreina novohispana, la marquesa de Cadereyta acompañada del duque de Alburquerque y su hija Rosalía, un cobre alegórico de carácter político.  


En 1654 el inglés Oliver Cromwell había enviado a América, dos escuadras destinadas a la guerra contra España, una mandada por Blake y otra a las órdenes del almirante Penn, que persiguieron y destruyeron a las naves españolas.  

En 1655 el almirante Penn fue derrotado al tratar de desembarcar en La Española, pero tras cambiar de objetivo logró apoderarse de Jamaica en 1656 y obligar a escapar a los pocos españoles e indios allí residentes.  Blake, por su parte, capturó ese mismo año parte de la flota de Tierra Firme y la de Nueva España.  

La captura de Jamaica y las acciones de Blake colocaron en situación desesperada al comercio y la navegación por el golfo de México y las comunicaciones con la metrópoli.  

En junio de 1655 le pidieron informes acerca de la conveniencia de establecer en México la acuñación de la moneda de oro, prohibida desde la instauración de la ceca en 1535 y por otras reales órdenes posteriores.  

Estableció a 100 familias españolas en Nuevo México fundando la Villa de Alburquerque (hoy Albuquerque, EEUU).  

En noviembre de 1659 presidió un auto general de fe, algo poco común, se castigó a siete reos de sodomía con la hoguera, entre ellos Guillermo Lampart, de origen irlandés, quien pretendió hacer campaña en favor de la separación del virreinato.  

En febrero de 1660 fue nombrado su sucesor, el conde de Baños.  

El 12 de marzo de 1660 el duque de Alburquerque estuvo a punto de ser asesinado mientras rezaba en la Catedral de México, siendo agredido por Manuel de Ledezma y Robles, quien lo amenazó con su espada para demostrar su hombría, fue apresado de inmediato, juzgado y ejecutado sin la menor dilación.   

Felipe IV aceptó la renuncia que había solicitado en varias ocasiones.  

El 11 de agosto de 1660 dejo el palacio y se fue a vivir a casa de su caballerizo mayor, Prudencio de Armenta.  

El 5 septiembre de 1660 recibió con toda solemnidad al nuevo virrey, el conde de Baños, siendo su deseo el regresar a España lo más pronto posible.  

El 16 de septiembre de 1660 entregó al conde de Baños, el bastón de mando.  

Permaneció en México durante varios meses.  

Fue sometido a un rígido juicio de residencia a cargo del electo oidor de Guatemala, Ginés Morote Blázquez, quien llegó a exigirle que depositara una cuantiosa fianza.  La actitud arrogante del duque de Alburquerque esquivando la colaboración con aquél, más otras complicaciones del juez de residencia con el nuevo virrey y los ministros de la Audiencia, desembocaron en el destierro de Ginés Morote fuera de la Ciudad de México sin concluir su misión.  

El 26 de marzo de 1661 junto con su familia salió de México rumbo a España.  

El fiscal Francisco Vallés condenó al duque de Alburquerque por treinta y un cargos en relación, sobre todo, con el erario y a una multa de cerca de 50,000 pesos. 

El Consejo de Indias revocó todos los cargos que se le hicieron estimando que durante su gobierno en Nueva España obró "con toda rectitud, paz y quietud", siendo digno de que el rey le diera un puesto relevante.  Reclamó la devolución de los 50,000 pesos que había dejado depositados para gastos de costas y salarios.  

Ante la insistente petición del Consejo de Indias, tuvo que entregar una memoria de su gestión en el virreinato de la Nueva España.  

El 9 de julio de 1663 fue designado capitán general de la Armada del mar Océano.  

En mayo de 1664 fue nombrado teniente general de la Marina.  

En 1666 con las credenciales de embajador extraordinario en Alemania, acompañó a Viena a la infanta Margarita María de Austria (hija del rey Felipe IV), para que se desposara con el emperador Leopoldo I.  

En 1668 fue designado virrey de Sicilia. 

Murió cuando prestaba servicios en el Palacio Real, ya que Carlos II le había nombrado gentilhombre de su Cámara, mayordomo mayor y miembro de sus consejos de Estado y de Guerra.   

Su única hija, Ana Rosalía, se casó con su tío Melchor de la Cueva, fue la madre del X duque de Alburquerque, también virrey de Nueva España.

En 1706 el pintor Pedro Villegas, realiza el cuadro "Paseo del virrey don Francisco Fernández de la Cueva, duque de Albuquerque, y de la virreina Juana de la Cerda, por el Canal de la Viga".
















Leonor de Castro Mello y Meneses

Leonor de Castro Mello y Meneses nace en 1512 y muere en Gandía, el 27 de marzo de 1546; dama portuguesa; marquesa de Lombay; duquesa consorte de Gandía; camarera mayor de palacio; dama de honor y amiga íntima de la emperatriz Isabel de Portugal.


Hija de Álvaro de Castro "el viejo" y de Isabel de Mello Barreto y Meneses.  Hermana de Rodrigo 'o Ombrinhos' de Castro, Sr. do morgado do Torrão; Juana Castro y Francisco Castro.  

En 1526 fue nombrada camarera mayor de palacio a la emperatriz Isabel de Portugal y reina de España.  

Durante 1529 se celebraron las negociaciones de su matrimonio con Francisco de Borja.  Las negociaciones matrimoniales fueron encabezadas por el cardenal Mendoza, quien actuaba en nombre del emperador.  El emperador Carlos V representado por su mayordomo Pedro González de Mendoza, hizo la negociación en el nombre de Leonor, instando al duque de Gandía, Francisco de Borja a aceptar su condición.  

En agosto de 1529 los novios se reunieron en Toledo.  

En 1529 en el Alcázar Real, contrajo matrimonio con (san) Francisco de Borja, con quién tiene 8 hijos (Carlos, Isabel, Juan, Álvaro, Juana Francisca, Fernando, Dorotea y Alonso de Borja y Castro).  

En 1530 Carlos I elevó la baronía de Llombay a marquesado en la persona de Francisco de Borja.  Durante sus años en la corte, los nuevos marqueses de Llombay acompañaban a los emperadores Carlos V e Isabel a donde fuesen.  

En 1539 en Toledo, falleció la emperatriz Isabel de Portugal.  El marqués de Llombay, Francisco de Borja como su caballerizo mayor, fue el encargado de dirigir la comitiva que trasladaría el cuerpo de la emperatriz Isabel de Portugal desde Toledo a Granada, donde sería enterrada.  


Al llegar a Granada, el marqués de Llombay ordenó a los Monteros de Espinosa que abriesen el ataúd para dar fe a los monjes que la sepultarían que efectivamente iba dentro el cuerpo de la emperatriz Isabel, al abrir el sarcófago, salió de él un fuerte olor a podredumbre, y su rostro, que había sido considerado el más bello de la cristiandad, se hallaba ya descompuesto y lleno de gusanos.  Francisco de Borja dijo a los monjes:  "No puedo jurar que esta sea la emperatriz, pero sí juro que es su cadáver el que aquí ponemos".  

Francisco de Borja llenó de lágrimas, pronunció aquellas célebres palabras que marcan el momento de su conversión:  "¡Nunca más!  ¡Nunca más servir a Señor que se me pueda morir!"  

En 1539 el emperador Carlos V nombró a Francisco de Borja como virrey de Cataluña.  

En 1543 Francisco de Borja recibió la noticia dela muerte de su padre, convirtiéndose él en el IV Duque de Gandía.  

El emperador Carlos V decidió honrarle con la jefatura de la casa de su heredero, el príncipe Felipe de Habsburgo (futuro rey Felipe II de España).  

En su nueva comisión, el duque de Gandía, Francisco de Borja quiso arreglar un matrimonio del príncipe Felipe con la hija del rey de Portugal, matrimonio que uniría para siempre a la península en un solo reino, pero las negociaciones fracasaron, quedando el duque en gran ridículo y perdiendo la confianza del emperador Carlos V.  

En 1543 el duque de Gandía deja su cargo de virrey de Cataluña y se retira a su Palacio de Gandía, donde se dedica principalmente a la vida de oración.  

Realizo grandes obras por la ciudad y por los pobres, desde fortificar la ciudad de Gandía para defenderse de los piratas, hasta reparar un hospital para los pobres y enfermos en Llombay.  

En el Monasterio de Sant Jeroni de Cotalba muy cerca de Gandía, pasó sus últimos días, recuperándose de sus dolencias.  

Cuando muere, su esposo Francisco de Borja entristecido, renuncia a sus bienes y posesiones en favor de sus hijos, cede los títulos nobiliarios.  

Francisco de Borja decidió contactar con la naciente orden religiosa de la Compañía de Jesús a la que él había apoyado económicamente con anterioridad.  Al pasar el Beato Pedro Favre por Gandía, recibió los primeros votos del duque de Gandía, y comunicó a San Ignacio de Loyola la intención de Francisco de Borja de ingresar a la Compañía de Jesús.  San Ignacio de Loyola se alegró con la noticia, recomendando que dejara bien arreglada la educación y sostenimiento de sus hijos mientras estudiaba teología en la Universidad de Gandía, antes de profesar perpetuamente.  

El 31 de agosto de 1551 Francisco de Borja hizo su profesión perpetua en secreto, para no estorbar su participación en las Cortes de Aragón.  Inmediatamente después de ello comunicó al emperador Carlos V su voluntad de renunciar a sus títulos y privilegios en su hijo mayor, Carlos de Borja y Castro, que se convertiría en el V Duque de Gandía y II Marqués de Llombay.  

Tras obtener el permiso del emperador, Francisco de Borja se retiró a una ermita en Oñate, donde se afeito la cabeza y la barba y se puso la sotana por primera vez.  

El 26 de mayo de 1551 Francisco es ordenado sacerdote.  

Su renuncia a todas sus propiedades y títulos para tomar los hábitos causó tanta impresión que el mismo Papa Julio III concedió indulgencia plenaria a todos los que asistieran a su primera misa, a la cual hubo tanta concurrencia que fue necesario poner el altar al aire libre.  

El Papa Julio III le ofreció a Francisco de Borja el birrete cardenalicio, el cual rechazó.  

Francisco de Borja pidió que se le hiciera ayudante de cocina, insistía en cargar los leños para el fuego, así como limpiar las estufas y la cocina entera.  

Recibió permiso para predicar por la provincia de Guipúzcoa, donde encontraba gran felicidad yendo de pueblo en pueblo.  

Se convirtió en director espiritual de la monja (santa) Teresa de Ávila.  

En 1565 la II Congregación General de la Compañía de Jesús, decidió nombrar a Francisco de Borja como superior general de los jesuitas.  


Como superior, Francisco de Borja instauró las oraciones matutinas, también promovió la fundación de noviciados en cada provincia de la orden, así como cientos de colegios alrededor del mundo.  

Durante su mandato, se mandó renovar la Iglesia del Gesù en Roma, y promovió fuertemente la Contrarreforma en Alemania. 







miércoles, 25 de marzo de 2026

Verónica Franco (1546-1591)

Verónica Franco "honesta cortesana" nace en la República de Venecia el 25 de marzo de 1546 y muere a causa de unas fiebres en la República de Venecia el 21 de julio de 1591; poeta y cortesana (cortigiane oneste) veneciana; con ella termina la edad de oro de las cortesanas venecianas; se convirtió en símbolo de la independencia femenina.


Hija de Francesco Maria Franco y de Paola Fracassa (una famosa cortesana antes de casarse).  

Recibió la misma educación que sus hermanos, con tutores privados.  

Cuando su padre falleció, su madre tuvo que volver a ejercer de cortesana.  

Cuando Veronica tenía 16 años, su madre concertó su matrimonio con el médico Paolo Panizza, un hombre muy aficionado al juego y a la bebida que sólo solo le causaría sufrimientos a su joven esposa.  

En 1564 y con 18 años, Veronica estando embarazada de su primer hijo, decidió separarse de su esposo y reclamar su dote para hacerse dueña de su vida.  

Veronica regresó con su madre, quien la inició en el oficio hasta el punto de que ambas lo ejercieron a la vez.  

El 19 de abril de 1570 Pietro Ramberti, hijo de un boticario aficionado al juego y las mujeres, hace su testamento.  Años antes había sido "perdonado" por envenenar a su hermano mientras esperaba su ejecución.  Deja muchas de sus posesiones y un hogar a la famosa Verónica Franco.  

En 1572 sus nombres aparecían en la Tariffa delle puttane, el libro en el que se hallan catalogadas las 215 cortesanas de mayor prestigio de Venecia con sus respectivas tarifas para ambas:  dos escudos por noche.  Verónica Franco La "honesta cortesana" que entraba en los salones de los hombres de poder de la Serenissima Venezia.  

Años más tarde, un beso de Veronica se valoraba en 15 escudos y en 50 una velada completa en su compañía.  

Convirtió su palacio en un auténtico ateneo donde se reunían músicos, pintores y nobles, además de disfrutar de placeres mucho más terrenales, se disfrutaba de conciertos, debates filosóficos y lecturas de poesía.  

La cortigiane oneste (cortesanas honestas) eran meretrices que unían a su belleza y distinción una amplia cultura e incluso un cierto dominio de las artes y las letras, cualidades que les permitían actuar como auténticas compañeras de los varones no sólo en el sexo, sino también en la conversación y en la mesa.  

En Venecia había más de 3 mil prostitutas censadas, pero sólo unas 200 se consideraban cortigiane oneste.  

Jacopo Comin conocido como el Tintoretto frecuentaba el salón artístico y literario de Veronica.   

En el verano de 1574  Enrique de Valois (futuro Enrique III) viajó al Véneto en vísperas de ser coronado rey de Francia, la Señoría (la República veneciana) recurriera a los servicios de la afamada Veronica.  En virtud de la alta estima en que se la tenía, Verónica Franco pudo darle las gracias al rey Enrique III de Francia en una visita oficial a Venecia, y fue representada detrás del soberano, en el cuadro “La llegada de Enrique III en el Lido".  

Mantenía relaciones con dos sobrinos de su gran amigo, el poeta Domenico Venieri:  Marco y Maffeo.  El primero fue el gran amor de su vida, por lo que Maffeo, al verse desplazado por su hermano, no dudó en dedicar a Veronica unos ofensivos versos que circularon por toda Venecia:  "Veronica, ver unica puttana" (Veronica, la única y verdadera puta).  No contaba con que Veronica en vez de darse por ofendida, le retase públicamente a un duelo poético del que salió vencedora y que le sirvió para consagrarse como poeta.  

A Tintoretto se le atribuyen los dos únicos retratos que existen de Veronica, aunque no se sabe si ella quien posó como modelo:  en la Dama que descubre su seno (1570) y Retrato de dama (1574), se ve a una mujer de formas rotundas, tez blanca, cabellera cobriza, ojos claros y facciones finas, adornada con perlas, la joya que se convirtió en seña de identidad de Veronica.  
Dama que descubre su seno
por Tintoretto 1570


Algunos autores sostienen que Veronica también posó como modelo para Susana y los viejos (1556).  

Ridolfo Vannitelli, preceptor de uno de sus cuatro hijos y, posiblemente, amante despechado, la denunció al Santo Oficio acusándola de falta de celo religioso y prácticas de hechicería.  

El 13 de octubre de 1580 en Venecia, finaliza el proceso de la poetisa y cortesana Verónica Franco, acusada de brujería.  Ella se defenderá y obtendrá la absolución, también por su relación con muchos nobles y el riesgo de involucrarlos.  Así dice a la Inquisición en este día.  

En 1581 fue encarcelada en la Cárcel del Santo Oficio.  Gracias a sus excelentes relaciones con los jerarcas de la curia veneciana y de la Señoría logró salir absuelta.  Este proceso marcó su declive definitivo y la pérdida de la totalidad de sus bienes.   

Medió ante las autoridades venecianas para crear un asilo donde se acogiese a las cortesanas enfermas o ancianas, y donde se enseñase un oficio a las mujeres que decidieran retirarse de la profesión.  


El 6 de mayo de 1591 se compra el terreno donde se construirá el Hospicio de Santa Maria del Soccorso.  Verónica Franco, conocida poeta y ramera, promovió el nacimiento del Pío Instituto para las prostitutas arrepentidas.  El 3 de noviembre de 1609 tendrá lugar la solemne consagración.

Alvise Zorzi publica "Cortigiana Veneziana – Veronica Franco e i Suoi Poeti 1546-1591", donde relata los éxitos en concursos literarios y las artes del amor de Verónica Franco.


Margaret F. Rosenthal publica el libro "The Honest Courtesan:  Veronica Franco, Citizen and Writer in Sixteenth-Century Venice" 


En 2022 Marilyn Migiel publica el libro "Veronica Franco en Dialogue".