jueves, 5 de enero de 2023

José María Iglesias (1823-1891)

José María Iglesias Inzáurraga nace en Ciudad de México el 5 de enero de 1823 y muere en Tacubaya el 17 de diciembre de 1891; jurisconsulto y político; Presidente de la República (28 de octubre de 1876 al 17 de enero de 1877); autor de la Ley de obvenciones parroquiales (conocida como Ley Iglesias).


Hijo de Juan N. Iglesias y Castro (coronelad honorem y notario público) y de Mariana Inzáurraga y Carrillo.   

A los 12 años, quedó huérfano, haciéndose cargo de la familia su tío materno Manuel Inzáurruaga y Carrillo.  

Estudió leyes en el Colegio de San Gregorio y posteriormente en la Academia Teórico-Práctica, donde se graduó en derecho en 1845.  

En 1842 fue pasante en el bufete del licenciado Mariano Esteva. 

Impartió clases de artes, física y derecho.

Fue profesor de idiomas (francés e inglés) en el Colegio de San Ildefonso y catedrático del Colegio de San Gregorio.  

Fue regidor de Ciudad de México.  

En 1846 fue designado Ministro de Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción Pública, así como de Hacienda, Gobernación y Justicia e Instrucción Pública. 

Se trasladó a Querétaro durante la Intervención estadounidense, donde se le nombró ministro letrado del Tribunal de Guerra.  

Desempeñó también los cargos de Presidente de la Suprema Corte de Justicia, administrador general de rentas y Oficial Mayor.  

En 1848 relató los sucesos de la guerra en la obra Apuntes para la historia de la guerra entre México.  

Fue redactor en jefe del periódico El Siglo Diez y Nueve de Ignacio Cumplido, y luego fue colaborador.  

Colaboró con El Diario Oficial, El Monitor Republicano, Don Simplicio y La Chinaca.   

Con Antonio López de Santa Anna en la presidencia, fue despedido por su colaboración en dicha obra, empezando éste a trabajar de manera independiente.  

En 1849 contrajo matrimonio con María Juana Trinidad Calderón y Tapia conocida como Juana Calderón Tapia.   

El 30 de mayo de 1856 en Ciudad de México, nace su hijo Fernando Iglesias Calderón.

Guillermo Prieto le dio un cargo en el Ministerio de Hacienda, que desempeñó con los ministros Ignacio Comonfort y Miguel Lerdo de Tejada.  Este último le confió el cabildeo de la Ley de Amortización de los Bienes Eclesiásticos del 25 de junio de 1856.  

En 1857 el presidente Ignacio Comonfort le nombró ministro de Justicia, Negocios Eclesiásticos e Instrucción Pública.  

Le correspondió la expedición de la Ley sobre Obvenciones Parroquiales del 11 de abril de 1857, la Ley de Sucesiones por Testamento e Intestados, la Ley de Procedimientos Judiciales en los Tribunales y Juzgados del Distrito y Territorios y la observancia de los artículos de la Ley del 23 de noviembre de 1855, relativos a la supresión de los fueros eclesiásticos y militares.  

De mayo a septiembre de 1857 se encargó del Ministerio de Hacienda.  

Durante la guerra de Reforma se mantuvo alejado de la política, aunque escribe artículos de prensa en defensa de la causa liberal.  

El 25 de diciembre de 1860 al entrar a la Ciudad de México, el general José González Ortega le nombró administrador general de rentas, en lo que después se convertiría en la Aduana de México.  

Entre 1862 y 1866 escribió Revistas Históricas sobre la Intervención Francesa, sugeridas por Manuel Doblado al ocupar éste el Ministerio de Relaciones Exteriores.  

En 1863 acompañó al presidente Benito Juárez en su recorrido por la República Mexicana.  

Fue nombrado visitador de la Administración de Rentas de la capital del estado de San Luis Potosí, luego ministro de Justicia y de Hacienda.  

El 6 de febrero de 1867 el emperador Maximiliano envía órdenes a Miguel Miramón en caso de detener a Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada, José María Iglesias o Miguel Negrete, que se encontraban en Zacatecas, en caso de tomarlos prisioneros, los hiciese juzgar y condenar por Consejo de Guerra conforme a la ley imperial del de noviembre, pero que no ejecute la sentencia antes de recibir la autorización del emperador.  

El 15 de julio de 1867 tras derrotar al Segundo Imperio el presidente Benito Juárez, hace su entrada en la Ciudad de México, acompañado de sus ministros Sebastián Lerdo de Tejada, José María Iglesias e Ignacio Mejía.  

El 21 de julio de 1867 deja el cargo de Ministro de Justicia, Fomento e Instrucción Pública del presidente Benito Juárez y lo sustituye Antonio Martínez de Castro.  

Entre sus principales acciones figuró la creación de una Administración de Bienes Nacionalizados y la Ley del 12 de agosto de 1867 que fijó las reglas de la denuncia, adjudicación, redención o cobro de los bienes de la Iglesia.  

El 28 de octubre de 1876 dada la reelección de Sebastián Lerdo de Tejada en la presidencia, el licenciado Iglesias lo consideró como golpe de Estado, por lo que se rebeló, y luego, en su calidad de presidente de la Suprema Corte de Justicia, constituyó en Salamanca, Gto., un gobierno legalista interino, con el apoyo de los Estados de Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, San Luis Potosí y Jalisco.  Redactó el Plan de Salamanca.  Esto hizo que Porfirio Díaz, proclamador del Plan de Tuxtepec, lo persiguiera.   

Como Presidente de la Suprema Corte de Justicia desde donde condenó la reelección presidencial de Sebastián Lerdo de Tejada.  

El 31 de octubre de 1876 José María Iglesias, presidente de la Suprema Corte, declara ilegal la reelección de Sebastián Lerdo de Tejada para  1876-1880.  

Fue obligado a irse a vivir a Nueva Orleans y San Francisco.  

El 22 de noviembre de 1876 los distintos grupos sublevados contra Sebastián Lerdo de Tejada reconocen a José María Iglesias como presidente interino y a Porfirio Díaz como jefe supremo del ejército.  

El 1 de diciembre de 1876 inicia la presidencia interina de José María Iglesias, quien lanza un manifiesto desde Querétaro en el que llama "dictador devorado por una ambición insana" a Porfirio Díaz.  

El 21 de diciembre de 1876  se reúnen por primera y última vez en la Hacienda de la Capilla, en Querétaro, Porfirio Díaz y José María Iglesias para parlamentar sobre la situación política del país después del derrocamiento de Sebastián Lerdo de Tejada.  

El 29 de diciembre de 1876 Porfirio Díaz entra en Celaya, Gto., para combatir a las tropas que apoyaban a José María Iglesias como Presidente de la República.  

A finales de 1877 regresó a México.  

Los últimos años de su vida vivió en California, Nueva Orleáns y Nueva York, donde escribió La cuestión presidencial de 1876.  

En 1987 el presidente Miguel de la Madrid Hurtado decretó el traslado de sus restos mortales a la Rotonda de las Personas Ilustres. 







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