miércoles, 5 de septiembre de 2018

Catalina Parr (1512-1548)

Catalina Parr nace en el Castillo de Kendal en Westmorland, Inglaterra en 1512 y muere a causa de fiebre puerperal en Sudeley, Castle, Inglaterra el 5 de septiembre de 1548.


Dama inglesa; hablaba ingles, latín, griego, francés y español; última de las seis esposas del rey Enrique VIII de Inglaterra; reina consorte de Inglaterra (1543-1547); primera reina consorte de Irlanda; reina regente (julio-septiembre de 1544); reina viuda de Inglaterra; escribió tres obras relacionadas con la fe protestaste que provocaron gran malestar entre el clero católico:  "Psalms or Prayers", "Prayers or Meditations" y "Lamentations of a Sinner" son las primeras obras escritas y firmadas por una reina inglesa. 
Catalina es la hija mayor de sir Tomás Parr (descendiente directo del rey Eduardo III) y de Matilda Green (dama de la corte de la reina Catalina de Aragón). 
Cuando tenía cinco años, su padre falleció. 
En 1529 y con 17 años, contrajo matrimonio con lord Eduardo Borough, de quién enviuda en 1533.
.En 1534 se casa con John Neville tercer Barón Latymer; enviudando en 1543; mantuvo toda su vida una Biblia de él


En 1536 durante la Peregrinación de Gracia, fue retenida como rehén por los rebeldes del norte, junto con sus dos hijastros John y Margaret Neville.  
Utilizó la antigua posición de su madre en la corte para entrar al servicio de la princesa María (futura reina María I de Inglaterra) como su dama de compañía.  
Se relaciona con Thomas Seymour (hermano de la reina Juana Seymour esposa de Enrique VIII).  
Catalina pide una visita con el rey, para interceder por su cuñada acusada por el monarca de grave adulterio; Enrique VIII se deslumbra y encapricha con Catalina y en lo único que piensa es en casarse con ella y esta no le quedó más opción que aceptar la proposición y casarse con el rey.   
El 12 de julio de 1543 en el Palacio de Hampton Court se casa con el rey Enrique VIII.  
Instaló en la corte a los hijos de su segundo marido a quien había prometido hacerse cargo de ellos.   
Fue en parte responsable de la reconciliación de Enrique VIII con sus hijas María e Isabel, a las que consiguió volver a legitimar, el rey las había declarado bastardas tras la mala relación que había mantenido con sus madres.   
En 1544 su esposo Enrique VIII hizo su última campaña en Francia y Catalina quedaba como regente del reino, como tal firmó cinco edictos reales y gestionó con eficacia la hacienda del reino.  
El 28 de enero de 1547 falleció su esposo Enrique VIII y le deja una pensión anual de 7,000 libras y el tratamiento de reina viuda.  
El 7 de abril de 1547 finalmente se casa con su antiguo amante, Thomas Seymour.  Su matrimonio causo un gran escándalo, pues apenas tenía seis meses de viuda.  
A los 35 años quedó embarazada, para sorpresa de todos, dado que ella no había concebido ningún hijo durante sus primeros tres matrimonios.  

El 30 de agosto de 1548 dió a luz a su hija María Seymour, que recibió este nombre por su hijastra; lady Jane Grey, presente en Sudeley, la que ofició como madrina. Cuando desapareció su fiebre, Catalina dictó su testamento, revelando la misma actitud de confianza y lealtad hacia Thomas Seymour, no sólo su esposo sino el gran amor de su vida.  Días despues, Catalina falleció de fiebre puerperal o sepsis en el parto.   Fue sepultada en la iglesia de St Mary contigua al Castillo de Sudeley.  
Se dice que su esposo la enveneno para llevar a cabo su plan de casarse con lady Isabel (futura reina Isabel I de Inglaterra).  
El 10 de marzo de 1549 su esposo fue decapitado por traición, su pequeña hija fue entregada a la duquesa de Suffolk, Catherine Willoughby, una amiga íntima de Catalina.  
En 1782 John Lucas descubrió el ataúd de la reina Catalina entre las ruinas del castillo de Sudeley, al abrir el féretro descubrió que su cuerpo, después de 234 años, estaba en un sorprendente estado de conservación, tras tomar unos cuantos mechones del cabello de la reina, cerró de nuevo el ataúd y lo devolvió a su tumba.  Se dice que el féretro se abrió en repetidas ocasiones en los siguientes diez años.  
En 1817 el ataúd se abrió de nuevo de forma oficial, se descubrió que ya no quedaba nada más que restos de un esqueleto.  
Su ataúd fue movido a la tumba de lord Chandos, cuya familia era propietaria del castillo en aquella época.  
Años despues, sir Juan Scott reconstruyó la capilla y erigió un altar-tumba apropiado para la reina Catalina.
Tomada de https://www.google.com.mx/search?q=catalina+Parr+su+tumba&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0ahUKEwicgs-xkKTdAhVHRqwKHc_hAB8Q_AUICigB&biw=1242&bih=529#imgrc=1nljxzJhUBPWzM:

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