miércoles, 2 de enero de 2019

María Luisa de Parma (1751-1819)

María Luisa de Parma "Reina Madre" nace en Parma el 9 de diciembre de 1751 y muere en Roma el 2 de enero de 1819; dama parmesana; Princesa de Asturias (1765-1788); reina consorte de España (1788-1808); última reina del Antiguo Régimen en España y de la América Española; es considerada como uno de los miembros más impopulares de la realeza española.

Hija de Felipe I duque de Parma y de la princesa Luisa Isabel de Francia.  Nieta del rey Luis XV de Francia.  Hermana de Fernando I de Borbón-Parma.  Prima de los reyes franceses Luis XVI, Luis XVIII y Carlos X.  Madre del rey Fernando VII.  Abuela de la reina Isabel II.  

Tuvo una educación un tanto heterodoxa bajo la dirección del abad Etienne Bonnot de Condillac (quién fue discípulo del filosofo Locke y colaboraba con Voltaire).  

Tenia un carácter fuerte, muy dominante y con tendencia a ser manipuladora y muy intrigante, tanto en lo personal como en lo político.  

Con motivo de la boda del heredero de la Corona Española, Carlos, con su prima María Luisa de Parma, el rey de Francia, Luis XV regala a su nieta favorita una de las primeras producciones salidas de la manufactura francesa de Sevres.  

En 1765 contrajo matrimonio por poderes, con su primo el príncipe de Asturias, Carlos (futuro rey Carlos IV de España).



Tuvieron 14 hijos (Carlos Clemente, Carlota Joaquina, María Luisa, María Amalia, Carlos Domingo, María Luisa, Carlos Francisco, Felipe Francisco, Fernando VII, Carlos María, María Isabel, María Teresa y Francisco de Paula).  Tuvo 24 embarazos y 14 hijos, a causa de ello perdió los dientes y calmaba el dolor con opio. 

Desde el inicio de su matrimonio, hubo rumores constantes sobre sus romances con miembros de la nobleza, lo que hizo que Carlos III aumentara todavía más su desconfianza respecto a ella al comprobar que coqueteaba con jóvenes nobles como el conde de Lancaster o el de Teba, entre otros muchos.  
María Luisa de Parma por Anton Rafael Mengs.

Poco antes de ser nombrados reyes, conoce a un apuesto guardia de corps, Manuel Godoy, que poco tiempo después sería nombrado consejero privado de la reina; a él se le atribuye la paternidad de los últimos cuatro hijos.  Manuel Godoy pasaría de ser su consejero privado, a Caballero de la Orden de Santiago, Gran Cruz de Carlos III, duque con Grandeza de España, primer ministro y hasta recibió el Toisón de Oro.  Para él se creó el título de príncipe de la Paz.  
Manuel Godoy.

El poeta romántico José de Espronceda la tildaría de "impura prostituta".  
María Luisa de Parma por Vicente Lopez.

El canónigo de Zaragoza y tutor de su hijo Fernando, decía que "María Luisa reunía una constitución ardiente y voluptuosa.  A sus brillantes calidades exteriores juntaba un corazón naturalmente vicioso, incapaz de un verdadero cariño, un egoísmo extremado, una astucia refinada, una hipocresía y un disimulo increíbles, dominado por sus pasiones".   

El 14 de diciembre de 1788 falleció su suegro Carlos III y son proclamados reyes de España, Carlos IV y María Luisa.  

Se dice había una gran rivalidad entre ella y la duquesa de Alba y desavenencias con la duquesa de Osuna.  

Se encaprichó con otro guardia de Corps, el criollo Manuel Mallo, con el que afirmaba acostarse a diario.  

Se cuenta que con Manuel Godoy, supuestamente envenenaron a la primera esposa de su hijo Fernando llamada María Antonia de Nápoles.  

El 17 de marzo de 1808 se produce el motín de Aranjuez, que provoca la abdicación de Carlos IV y en consecuencia la caída de Manuel Godoy.  

Carlos IV y María Luisa se trasladan a Bayona invitados por Napoleón Bonaparte.  Con engaños también se traslada su hijo el rey Fernando VII.  Es el momento en que se produce el levantamiento popular de Madrid del 2 de Mayo.  

El 5 de mayo de 1808 Fernando VII es obligado a abdicar a favor de su padre Carlos IV y éste cede la Corona a Napoleón; este hecho es conocido como las abdicaciones de Bayona.   

En mayo de 1808 junto con su esposo Carlos IV, acudieron a una cena en el Castillo de Marrac en Bayona, a la que asistieron Napoleón Bonaparte y Josefina, esta quedó impresionada de la boca tan sana y tan perfecta de María Luisa, sin darse cuenta de que eran postizos, a mitad de la cena se sacó la dentadura de la boca, lo que produjo un gran desagrado en Josefina, que consideró tal hecho una prueba de su mala educación.  

Son instalados en Compiegne  
María Luisa de Parma por Francisco de Goya.

Su esposo Carlos IV sufría fuertes ataques de ciática.  

Fue acusada de llevarse las joyas de la Corona.  
María Luisa de Parma por Francisco de Goya.

Napoleón Bonaparte y Fernando VII de España se pasaron años reclamando a María Luisa de Parma que devolviera las joyas supuestamente robadas a España:  los diamantes vinculados al Patrimonio Real.  María Luisa argumentaba que las joyas que se llevó consigo eran de su estricta propiedad y que había dejado La Peregrina o El Estanque, ambas joyas obtenidas en tiempos de Felipe II y que incluso habían sobrevivido al incendio en el Alcázar de la Nochebuena de 1734.  

Su esposo Carlos IV guardaba silencio y su hijo Fernando VII acusaba de ladrona a su madre, durante años se dio por cierto que, efectivamente, María Luisa había robado las joyas, y que gracias a ellas había podido pagar ciertos lujos en Roma.  


Napoleón Bonaparte aprovechó la confusión para tapar su responsabilidad en lo que fue un auténtico saqueo de España.  La Fundación Carlos Ballesta López en su trabajo "El Expolio del Patrimonio Español durante la guerra de Independencia" que se sustrajeron casi 2,000 cuadros en Madrid, que sumados a los casi 1,000 de Sevilla, hacen casi 3,000 solo en las dos ciudades españolas.  En un inventario guardado en los Archivos Nacionales Franceses, figura una relación de todas aquellas joyas que dan un precio total de 22 millones de reales.  El Estanque fue sacado del Palacio Real y enviado, con una tasación de 1.500.000 reales, hacia Francia, mientras que La Peregrina pasó directamente a manos de los Bonaparte.  Algunas joyas pudieron regresar a España, tras la guerra.  Fernando VII regaló el diamante "El Estanque", engastado en la empuñadura de una espada, a Francisco I de Nápoles con motivo de su matrimonio con María Cristina de Borbón.

En 1812, la familia por consejo de Napoleón se traslada a vivir a Roma, instalándose en el Palacio Borghese.  

En 1814 Carlos IV y María Luisa se trasladan a vivir al palacio Barberini.  

En 1818 se rompe las dos piernas y enferma de pulmonía.  

Se dice que comunicó a su confesor, Fray Juan de Almaráz "Ninguno de mis hijos lo es de Carlos IV y, por consiguiente, la dinastía Borbón se ha extinguido en España".  
María Luisa de Parma con mantilla por Francisco de Goya.

Su fiel Manuel Godoy permaneció a su lado hasta el momento final.   

El testamento de María Luisa deja como heredero de su fortuna a Manuel Godoy, pero los hijos no aceptan dicho testamento y se reparten la fortuna entre ellos.  
María Luisa de Parma por Juan Adan.

Fray Juan de Almaráz escribió, el 8 de enero de 1819, la última confesión de María Luisa antes de morir, y que le transmitía "ninguno, ninguno de sus hijos e hijas, ninguno era del legitimo matrimonio, lo declaraba para descanso de su alma y que el Señor le perdonase".  Al conocer Fernando VII está declaración, donde se ponía en cuestión su legitimidad, decidió encerrar a Fray Juan de Almaráz en el castillo de Peñíscola hasta su muerte.  Si se hubiese confirmado lo dicho por la Reina María Luisa hubiese puesto en duda toda la legitimidad de los Borbones posteriores.  

El 20 de enero de 1819 falleció su esposo Carlos IV.
Carlos IV por Juan Adan

Seis meses después de su muerte, sus restos mortales junto a los de Carlos IV fueron trasladados al Monasterio de El Escorial.

En 2020 Antonio J. Calvo Maturana publica el libro "María Luisa de Parma Reina de España, esclava del mito", que explora los usos políticos de la imagen de la reina durante las diferentes etapas de su vida. Un  estudio fantástico.







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